Nebula Nominee Review: “The Meeker and the All-Seeing Eye” by Matthew Kressel / Reseña del cuento nominado al Premio Nebula: “The Meeker and the All-Seeing Eye” de Matthew Kressel

Note: This is the third review of a short story nominee for the Nebula Awards. Reviews of other nominees can be found here and here. More to come.

At first I thought I was in for a silly ride with Jar Jar Binks and company, but nope, author Matthew Kressel pulled up, and “The Meeker and the All-Seeing Eye” turned out to be a touching space opera. I was a little confused about the state of the characters at the end but that did not outweigh the strengths of this short story.

The story opens with two creatures in a space ship on a star-harvesting mission. One–the Eye–is a representation of a supreme (but not infallible) intelligence that has been consuming stars and civilizations for a very long time. The second is the Meeker, a being evidently created to carry out the physical and tactile duties necessary to serve the Eye. When they come upon some space junk they have never encountered before, the Eye is able to regenerate the life form encased there.

“The Beth” is a human woman who lives only a few seconds, providing a few clues about her existence and her end before dying, again, due to some virus reproducing in her body. Before the reanimated Beth dies, she hints that there is a message she is supposed to convey to whoever finds her. This intrigues the Eye who then recreates a huge number of Beths, all of whom die after a very short time and all of whom have different responses to the Eye’s and the Meeker’s questions about her life and death.

During this period of rapid births and deaths, we see the Meeker learning. The Meeker develops a sense of empathy for the suffering woman, and realizes the Eye is neither all-knowing nor trustworthy. Once their ship reaches the Eye’s Great Corpus, which is the data repository of all the consumed cultures/worlds, the Eye says that regenerating the Beth is no longer necessary; it has been able to create a simulation of her memories. The Eye and the Meeker see snippets of the woman’s life on earth. They learn how she loved her wife and doubted her intentions, loved her children and lied to them, and finally how she was tricked by her wife in order to end her suffering and to demonstrate a newly acquired technology to store matter long-term.

In other words, earth women are tricksy, almost to too tricksy for a super, planet-eating computer to figure out, but it’s going to keep trying. The Meeker gets a little too smart itself and the Eye destroys it; however, the Beth and the Meeker meet again.

The worldscape in this story was full of pathos. We see crimson wisps of matter that will never coalesce into a star again, we see a void where once there had been many stars, and we see the Great Corpus that is “more luminous than a hundred supernovae, and many hundreds of light-years wide. The Eye had transmuted the black hole that had spun here into a mind larger than the Cosmos had ever known.”

I was confused by the story’s ending on the first read. It felt like a bit of a data dump that asked me to make several cognitive leaps, and I’m just not that good at leaping. Bad knees, you know. But the longer I thought about it, the more I understood (I think!). Still, the resolution felt rushed and a little Interstellar-ish even on the second reading.

Did I tell you that this story is funny? There is some great word play here. I laughed at several parts of the dialogue between the Meeker and the Eye and the Eye’s blindness :) regarding its own intelligence. Oh, and one more thing–the word “corpus”. Such an excellent word choice. Not only is the word’s definition absolutely perfect for describing the Eye’s base, but it also makes one think of corpulence and pus, which is very appropriate.

Thumbs up in terms of reader satisfaction and 4.80 out of 5 stars.

EspanolNota: Esta es la tercera reseña de los cuentos nominados a los Premios Nebula. Las reseñas de los otros nominados se encuentran aquí y aquí. Habrán más luego.

Al principio pensé que estaba a punto de participar en un frívolo viaje con Jar Jar Binks y compañía, pero no, el autor Matthew Kressel se revindicó, y “The Meeker and the All-Seeing Eye” (El Manso y el Ojo que todo lo ve) terminó siendo una conmovedora opera en el espacio. Estuve algo confundida con el estado de los personajes al final pero eso no afectó la fuerza de este cuento.

La historia comienza con dos criaturas en una nave espacial en una misión de cosecha de estrellas. Uno – el Ojo – es una representación de una inteligencia suprema (pero no infalible) que ha estado consumiendo estrellas y civilizaciones por mucho tiempo. El segundo es el Manso, un ser claramente creado para efectuar los deberes físicos y tangibles necesarios para servir al Ojo. Cuando encuentran un tipo de basura espacial que no han encontrado antes, el Ojo logra regenerar la forma de vida contenida ahí.

“La Beth” es una mujer humana que vive apenas unos segundos, dando algunas pistas sobre su existencia y su fin antes de morir, de nuevo, a causa de un virus en su cuerpo. Antes de que la reanimada Beth muera, ella da a entender que tiene un misterioso mensaje que darle a quien la encuentre. Esto intriga al Ojo, quien crea entonces un gran número de Beths. Todas mueren en muy poco tiempo y todas tienen respuestas muy diferentes a las preguntas que el Ojo y el Manso le hacen sobre su vida y su muerte.

Durante este periodo de nacimientos y muertes rápidas, vemos al Manso aprendiendo. El Manso desarrolla un sentido de empatía con la mujer sufriente, y se da cuenta que el Ojo no es ni omnisciente ni confiable. Cuando la nave llega al Gran Corpus del Ojo, el deposito de la información de todas las culturas/mundos consumidas, el Ojo dice que regenerar a la Beth ya no es necesario; ha podido crear una simulación de sus memorias. El Ojo y el Manso ven fragmentos de la vida de la mujer en la tierra. Descubren que ella amaba a su esposa y dudaba de sus intenciones, amaba a sus hijos y les mentía, y finalmente como fue engañada por su esposa para acabar su sufrimiento y demostrar una nueva tecnología para conservar la materia a largo plazo.

En otras palabras, las mujeres de la tierra son engañosas, casi demasiado engañosas para que las entienda un súper computador comedor de planetas, pero éste lo va a seguir intentando. El Manso se vuelve un poco demasiado inteligente y el Ojo lo destruye, sin embargo, la Beth y el Manso se encuentran de nuevo.

El mundo en este cuento esta lleno de sufrimiento. Vemos volutas rojas de materia que nunca serán una estrella de nuevo. Vemos un vacío donde antes había muchas estrellas. Y vemos el Gran Corpus que es “más luminoso que cien supernovas, y con muchos cientos de años luz de largo. El Ojo había transmutado el hoyo negro que giraba aquí en la mente más grande que el Cosmos había conocido jamás.”

El final de la historia me confundió en la primera lectura. Se sintió un poco como una descarga de datos que me pedía hacer varios saltos cognitivos, y no soy muy buena saltando. Rodillas malas, ya saben. Pero entre más pensé al respecto, más lo entendí (¡eso creo!). De todas formas, la resolución se sintió apurada y un poco del tipo de Interstellar, aún en una segunda lectura.

¿Les dije que este cuento es chistoso? Hay un gran juego de palabras acá. Me reí en varias partes del diálogo entre el Manso y el Ojo y en los momentos de ceguera :) del Ojo en cuanto a su propia inteligencia. Ah, y algo más – la palabra “corpus”. Qué gran elección de palabra. No solo la definición de la palabra es absolutamente perfecta para describir la base del Ojo, pero también hace pensar en corpulencia y pus, lo que es muy apropiado.

Un pulgar hacia arriba de aprobación para la satisfacción del lector y 4.80 estrellas sobre 5.

Advertisements

Leave a comment

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s